FOTO: ARCHIVO

GUADALUPE, ZAC.- Muerto en el cumplimiento de su deber, el oficial Sergio Castillo Barrios recibió un homenaje póstumo y fue despedido en una emotiva ceremonia a la que asistieron sus familiares, amigos y compañeros de la Policía Municipal.

El último adiós se llevó a cabo en el patio de la Dirección de Seguridad Pública (DSP), donde las sirenas avisaban que se acercaban sus restos.

Atónitas miradas de curiosos y las tristes de sus amigos acompañaban el féretro en su último viaje a la Comandancia.

Con sus familiares en primera fila, seguido de aquellos con quienes trabajó en el Grupo Táctico de la Unidad Motorizada, Sergio fue despedido.

“Quiero salir al mundo por la puerta principal, una patrulla negra al morir me ha de llevar, que me pongan en lo oscuro que cobarde yo no soy, soy poli y como tal moriré de cara al sol”, palabras que eran del policía tercero, adscrito al Grupo Táctico, iniciaron el homenaje.

Luego de nudos en la garganta de más de tres de sus compañeros y lágrimas en los ojos de muchos más, se tomó su último pase de lista de Sergio y el alcalde Gilberto Álvarez Becerra entregó la bandera, casco e insignias del oficial a su familia.

El aplauso de más de una centena de asistentes rompió el triste silencio que dio paso hacia la Parroquia de Nuestra Señora de Rosario, donde se celebró la misa de cuerpo presente y de ahí se fueron al panteón.

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