COMANDO ARMADO REALIZA 2 ATAQUESAGUASCALIENTES, AGS.- El comando que viaja en una camioneta tipo Van en color blanco, que la noche del sábado 30 de enero irrumpió en un domicilio en la colonia San Pablo y causó varios destrozos, volvió a consumar otros dos ataques, en uno de los cuales hirió de un balazo a un taquero, que tuvo que ser hospitalizado.

Se trata de Martín Hernández Hernández, de 52 años.

El domingo 31 de enero se encontraba en su negocio de venta de tacos ubicado en la avenida Ojocaliente y la calle Salto de los Salado, al oriente de la ciudad, cuando al filo de las 21:40 horas llegaron ocho sujetos a bordo de tres camionetas, la mencionada Van blanca, una Lincoln Navigator también blanca y una GMC Yukon negra.

Las estacionaron a un lado del negocio y luego descendieron con armas de fuego cortas y una larga, tras de lo cual se acercaron a Martín y uno de ellos lo hirió de un disparo.

Luego de lo anterior, los individuos abordaron las tres camionetas mientras que el taquero pedía ayuda a los servicios de emergencia, siendo auxiliado por paramédicos y llevado a un hospital para su atención.

Policías municipales y ministeriales tomaron cartas en el asunto, pero no lograron ubicar a los agresores.

El segundo ataque tuvo lugar a las 00:40 horas del martes 2 de febrero en el fraccionamiento Circunvalación Poniente.

Cuatro sujetos a bordo de la Van blanca llegaron a una vivienda de la calle Manolo Martínez y estuvieron llamando a la puerta con insistencia, por lo que salió el propietario, Severo Andrade, quien les observó en las manos armas de fuego.

A él le preguntaron por su hijo Eduardo Andrade Valenzuela alias “El Salinas”, pero antes de que les indicara que no estaba, se metieron a la fuerza a la casa para buscarlo, causando destrozos en diferentes partes.

Los pistoleros voltearon las camas de los cuartos, abrieron los closets y checaron hasta el aljibe, pero al no hallar al individuo que buscaban optaron por retirarse.

Por la forma en que dejaron su casa, Severo reportó los hechos a las autoridades y al domicilio acudieron policías municipales y ministeriales, a quienes les explicó lo sucedido y éstos buscaron a los ocupantes de la Van blanca, pero no los localizaron.