AGUASCALIENTES, AGS.- Una abuelita que a sus 61 años de edad se dedicaba a cometer robos en diferentes negocios de esta ciudad y de algunos municipios, fue detenida por agentes de la Policía Ministerial ya que el juez Mixto de Primera Instancia de Rincón de Romos le giró una orden de reaprehensión por el delito de incumplimiento a las obligaciones procesales.

La sexagenaria no acudió a firmar al juzgado como debía hacerlo ya que se encuentra sujeta a un proceso por robo y se hallaba libre bajo fianza.

La abuelita dijo llamarse María del Rosario González Hernández (a) “Doña Chayo”, con domicilio en la calle José Villagrán García del fraccionamiento Lomas de San Jorge.

La Policía Ministerial informó que en marzo del 2013, la mujer se introdujo a una tienda de auto-servicio ubicada en la calle Morelos de la zona centro de Rincón de Romos, tomando varios artículos para luego intentar salir del establecimiento sin pagar su importe correspondiente.

No obstante, fue detenida por personal de vigilancia de la tienda y luego entregada a policías preventivos rinconenses, que le aseguraron los objetos de los que se apoderó ilícitamente.

Los oficiales la presentaron ante el Ministerio Público ya que el personal de la tienda la acusó por el delito de robo tipo fardero, por lo que se le inició una averiguación previa y luego se le consignó ante el juez de Rincón de Romos.

“Doña Chayo” pagó una fianza para poder recuperar su libertad, aunque se le condicionó que tenía que ir a firmar ante el juez cada mes, pero dejó de hacerlo.

Por lo anterior, el juzgador le giró la orden de captura, mediante la cual María del Rosario fue detenida por los agentes ministeriales y recluida en el CERESO para Mujeres de la salida a Calvillo.

La PME informó también que la sexagenaria contaba con varios encarcelamientos por robo tipo fardero y calificado en los años 2001, 2013 y 2014.

Precisó que destacaba un robo que cometió en agosto del año pasado en una tienda de telas ubicada en la calle Unión de la zona centro de esta ciudad, donde hurtó algunas libretas y muñecos de peluche, argumentando que eran para sus nietos ya que estaban por entrar a la escuela y no contaba con el dinero suficiente para comprarles sus útiles y por ello los robó.