• Dos sujetos encapuchados se llevaron al hombre en una camioneta

AGUASCALIENTES, AGS.- Un elemento de la Policía Ministerial conocido como el Comandante Rojo fue involucrado en la desaparición de un pepenador ocurrida desde el mes de diciembre del 2018 y del que hasta el momento nada se sabe.
Una vez que se dio el “levantón” del pepenador, el Agente del Ministerio Público integró una carpeta de investigación y obtuvo información en el sentido de que el Comandante Rojo habría tomado parte en el hecho, por lo que solicitó una orden de aprehensión en su contra, misma que le fue concedida.
El Comandante Rojo, al enterarse del avance en las investigaciones, se presentó voluntariamente con los altos mandos de la Policía Ministerial y les aseguró que era ajeno a la desaparición del pepenador y que por ello estaba dando la cara.
Explicó que el día en que el hombre desapareció él se encontraba realizando una investigación de un robo y que viajaba en un automóvil, mientras que al pepenador se lo llevaron en una camioneta.
El Comandante Rojo fue presentado ante el AMP, que realizó los trámites correspondientes para presentarlo ante el Juez de Control a fin de que se le resuelva su situación legal.
LA DESAPARICIÓN
Un hombre conocido como “El 12” fue “levantado” por dos sujetos encapuchados en una colonia del norte de la ciudad y a plena luz del día.
El ofendido, al parecer dedicado a pepenar en los contenedores, viajaba en una bicicleta y fue embestido por una camioneta en la que viajaban los dos tipos, que descendieron de ella para golpearlo y luego subirlo a la unidad de motor, en la que se lo llevaron a toda velocidad.
“El 12”, del que hasta el momento se desconoce su paradero, fue identificado como José Francisco Espinoza Huerta, de 42 años de edad.
Sus familiares denunciaron su desaparición en la Fiscalía General del Estado, por lo que se inició una carpeta de investigación por el delito de privación ilegal de la libertad.
Los hechos tuvieron lugar el jueves 6 de diciembre del 2018, minutos después de las cuatro de la tarde.
El pepenador salió de su casa en la colonia Fátima para ir a cobrar un dinero que le debían, por lo que se retiró a bordo de una bicicleta.
Esa fue la última vez que sus familiares lo vieron y supieron de él, debido a que ya no regresó.
Trascendió que al circular por la calle San Miguel El Alto, de pronto fue alcanzado por los dos sujetos que viajaban en una camioneta Nissan Titán, tipo Pick-Up, en color blanco y sin placas de circulación.
El que la conducía, de manera intencional impactó al ciclista y lo derribó al piso.
Tras lo anterior, el copiloto bajó de la cabina y se acercó a José Francisco, que había quedado tirado en la banqueta, y comenzó a agredirlo.
Instantes después también bajó el chofer de la camioneta para sumarse a la golpiza al pepenador.
Varias personas fueron testigos de lo anterior pero no se atrevieron a intervenir ya que se percataron que los sujetos iban encapuchados.
Al cabo de unos segundos, los dos tipos levantaron a José Francisco y a la fuerza lo subieron a la camioneta para en ella retirarse, dejando en el sitio su bicicleta, sus zapatos y un teléfono celular.
Una vez que escaparon, los testigos reportaron los hechos a las autoridades, por lo que al sitio acudieron oficiales de la Policía Preventiva, que encontraron los objetos mencionados y los aseguraron.
Al conocer lo sucedido, organizaron un operativo para tratar de localizar a los encapuchados y al pepenador “levantado”, pero no tuvieron éxito.
Los familiares de José Francisco, al conocer lo anterior, acudieron a la Policía Ministerial para preguntar si había sido detenido durante un operativo pero se los negaron, por lo que concluyeron que fue “levantado” e interpusieron una denuncia.
Los parientes del hombre señalaron que desconocían el motivo por el que fue privado de su libertad debido a que solamente se dedicaba a pepenar en los contenedores.