• Son de la banda “Los Vagos” y quemaron a un niño en el Cerrito de la Cruz

AGUASCALIENTES, AGS.- Tras una apelación, los magistrados del Supremo Tribunal de Justicia determinaron reducirles la sentencia a seis integrantes de la banda “Los Vagos” que en marzo del 2011, con una bomba “molotov”, incendiaron una casa en el Cerrito de la Cruz y quemaron a un niño de 2 años de edad, además de que agredieron al papá del infante.

Inicialmente, cada uno había recibido una pena de 18 años 6 meses de prisión por el juez Sexto Penal tras encontrarlos responsables por los delitos de lesiones dolosas, lesiones dolosas calificadas con ventaja y alevosía y daño en las cosas doloso, pero a cinco se las redujeron prácticamente a la mitad, presuntamente con el argumento de que no tuvieron la misma participación en los hechos.

El juzgador les negó el beneficio de la libertad bajo caución debido a la gravedad de las lesiones del menor de edad, razón por la que aún permanecen tras las rejas, aunque ahora será por menos tiempo.

Los sentenciados beneficiados son Julio César Palomino Pedroza (a) “El Gato”, de 24 años; Diego Alberto Oropeza Ramírez (a) “El Diego”, de 25; Luis Fernando Pedroza Roque (a) “El Nando” y/o “El Puñal”, de 25; Jesús Israel Ramírez (a) “El Chimis”, de 19; Héctor Manuel Flores Ramírez (a) “El Poli” y/o “El Beber”, de 38, y Jesús Antonio Oropeza Ramírez (a) “El Toño”.

A Diego Alberto se le dejó la pena en 16 años 7 meses de cárcel al considerarse que fue el principal orquestador del despiadado ataque, mientras que a los demás, a cada uno, la sentencia se les dejó en 9 años 5 meses y 7 días de prisión.

Los seis fueron condenados por las lesiones ocasionadas al niño y a su padre José de Jesús Cruz López, de 30 años, y por los daños ocasionados al inmueble siniestrado, propiedad de Antonio Andrade Ibarra, de 52 años.

Junto con ellos también fue detenido otro sujeto, identificado como Marco Antonio Padilla García (a) “El Becker”, de 38 años, pero éste finalmente fue absuelto y dejado en libertad ya que no se acreditó su participación en los hechos.

Igualmente había sido arrestado un adolescente de 16 años, pero también se le dejó libre.

Además, sigue prófugo de la justicia otro tipo identificado como Iván de Jesús Sandarte y/o Iván de Jesús Ramírez Sandarte (a) “El Guachis” o “El Chino” o “El Gordo”, de 24 años y con domicilio en la calle Cruz del Sur número 504 del fraccionamiento Gómez Portugal, autor intelectual del despiadado ataque.

Los hechos ocurrieron la noche del sábado 26 de marzo del 2011 en la calle Andrómeda del Cerrito de la Cruz.

Un tipo de nombre Carlos Tapia Vázquez (a) “El Chalupas”, de 21 años, apedreó el domicilio de la abuela de Iván de Jesús, por lo que éste le reclamó su acción y se liaron a golpes.

Tras lo anterior, “El Chalupas” volvió a lanzar piedras a la finca de la abuela de Iván y se dio a la fuga, escondiéndose en el domicilio de su tía “Cuca”, ubicado en la calle Andrómeda, por lo que “El Guachis” reunió a integrantes de la banda “Los Vagos” para ir a buscarlo.

Por equivocación, los malvivientes allanaron la vivienda marcada con el número 215, habitada por los esposos José de Jesús Cruz López y Martha Andrade Monsiváis, de 23 años y con un embarazo de 8 meses de gestación, y el hijo de ambos, de 2 años, ya que creyeron que ahí se había metido “El Chalupas”.

Los cónyuges se encontraban viendo la televisión cuando irrumpieron “Los Vagos”, que arremetieron en su contra y los agredieron.

“El Guachis” le ordenó a Diego Alberto que aventara la gasolina, por lo que éste arrojó una botella al piso y luego el propio Iván de Jesús lanzó un cerillo para provocar el incendio.

En cuestión de minutos el inmueble fue envuelto por las llamas, por lo que los vándalos se dieron a la fuga, mientras que José de Jesús y Martha salieron para ponerse a salvo.

José de Jesús escuchó que su hijo le gritaba “papá” y luego se echaba a llorar, por lo que ingresó a la finca por el patio trasero para rescatarlo, aunque quien lo sacó del fuego fue su suegro Antonio Andrade Ibarra, de 52 años, que sufrió una intoxicación y quemaduras de primer y segundo grado en la mano izquierda.

El progenitor llevó a su hijo al Hospital 2 del IMSS ya que tenía quemaduras en todo su cuerpo e instantes después al nosocomio llegaron Martha y su padre Antonio, que fueron auxiliados por paramédicos.

El incendio en la casa fue sofocado por los bomberos municipales, mientras que policías preventivos detuvieron a los vándalos antes mencionados, aunque faltó por ser arrestado el tal Iván de Jesús.

El mismo sábado, el menor fue llevado a León, Gto., y luego trasladado a un hospital en Galveston, Houston, Texas, donde fue atendido de las quemaduras que presentaba.

Los detenidos fueron presentados ante el Ministerio Público y luego consignados ante el juez Sexto Penal, que los procesó y los sentenció, a cada uno, a 18 años 6 meses de prisión.

Además, los condenó al pago de la cantidad de 24 mil 437 pesos por concepto de multa y al pago de 97 mil 998 pesos por concepto de reparación de daños a favor de las víctimas.

Empero, los acusados apelaron tal condena ante el Supremo Tribunal de Justicia y lograron que se las redujeran de manera increíble pese a lo que le hicieron a la familia.