PABELLON DE ARTEAGA, AGS.- Un joven de 27 años  de edad que atravesaba por una fuerte depresión emocional por la pérdida de su mano izquierda y porque no podía conseguir trabajo, se quitó la vida ahorcándose en un predio cercano a una ladrillera en esta cabecera municipal.

El ahora occiso fue identificado como Marcos Silva Dávila y vivió en la calle División del Norte número 24 en la comunidad Las Animas, perteneciente a este municipio.

Los hechos ocurrieron en una ladrillera ubicada en la misma calle, pero en el número 34.

De acuerdo a las primeras investigaciones realizadas por las autoridades, desde hacía años el joven atravesaba por una severa depresión emocional debido a la pérdida de su mano izquierda.

De manera extraoficial se dijo que Marcos participó en una riña y que en ella sufrió seria lesión en su mano, por lo que fue llevado a recibir atención a un hospital y ahí se la amputaron.

Marcos no pudo superar su discapacidad y fue presa de la depresión, al grado de que en varias ocasiones intentó escapar por la puerta falsa, aunque sin éxito.

Además, también se deprimía porque, presuntamente, no podía conseguir trabajo, ya que al parecer se le dificultaba debido a su discapacidad.

La noche del pasado miércoles 17 de julio estuvo en su casa con su padre José Marcos Silva Dávila, de 63 años de edad, con quien platicó unos momentos, sin que éste se diera cuenta de una actitud diferente en su hijo.

Sin embargo, el joven aprovechó a que su progenitor se quedara dormido para salir del domicilio y caminar hacia la ladrillera, debido a que ya tenía la firme intención de acabar con su vida.

Consigo llevaba un mecate en color rojo y al llegar al horno de la ladrillera observó un mezquite, por lo que amarró un extremo a una rama y el otro a su cuello para de esta manera ahorcarse y ponerle fin a su existencia.

Alrededor de las seis de la mañana, a dicha ladrillera llegó un trabajador de nombre Elías Flores, que se dispuso a realizar sus actividades cotidianas, pero fue hasta después de una hora, al clarear el día, cuando descubrió el cuerpo suspendido del joven.

De inmediato se comunicó a los servicios de emergencia para solicitar ayuda y al lugar acudieron oficiales de la Policía Preventiva de Pabellón de Arteaga y paramédicos, que revisaron a Marcos y confirmaron que ya tenía varias horas de haber fallecido.

Los elementos acordonaron el área hasta el arribo del Ministerio Público, que dio fe de los hechos.

Hasta el lugar acudió José Marcos, que identificó al suicida como su vástago, señalando que ya en otras ocasiones había intentado hacerse daño.

Agentes del grupo Homicidios de la Policía Ministerial realizaron las investigaciones correspondientes y peritos de Servicios Periciales se encargaron del levantamiento del cadáver para su traslado al SEMEFO.