AGUASCALIENTES, AGS.- Ya se les empezaron a comprobar asaltos a los tres presuntos narcomenudistas detenidos por agentes ministeriales en el municipio de Tepezalá, ya que tres de sus víctimas acudieron a denunciarlos ante el Ministerio Público al conocer que ya estaban detenidos y arraigados.

Los acusados son Eduardo Macías Rangel (a) “El Maleta”, de 39 años; Julio César Escobar Mercado (a) “El Chilango”, de 32, y María Guadalupe Moreno Castorena (a) “La Pelona”, de 20.

La Policía Ministerial informó que el primero de los asaltos que se les imputó ocurrió el lunes 22 de abril de este año.

Los tres irrumpieron en una casa en la calle Melchor Ocampo de la zona centro de Pabellón de Arteaga, donde a sus moradores, una pareja, los amagaron con armas de fuego cortas y los golpearon exigiéndoles que les entregaran todo lo de valor que tuvieran.

Los delincuentes se apoderaron de dinero en efectivo y un lote de alhajas para luego escapar, aunque amenazaron de muerte a los ofendidos para que no los denunciaran.

El segundo asalto se registró el lunes 20 de mayo en un negocio ubicado en la colonia Progreso Norte también de Pabellón de Arteaga.

El propietario del local ya estaba cerrando cuando llegaron y lo metieron a la fuerza al establecimiento, exigiéndole que les diera el dinero de las ventas del fin de semana.

El agraviado les dijo que no lo tenía debido a que a diario hacía cortes de caja y depositaba el dinero en el banco, pero no le creyeron y como estaban drogados comenzaron a golpearlo en todo el cuerpo para finalmente robarle 13 mil pesos en efectivo que traía en su cartera, una pantalla, un reloj y una cadena de oro que traía colgada al cuello.

Al huir, también lo amenazaron de muerte para que no los reportara a las autoridades.

El tercero de los asaltos lo perpetraron el viernes 28 de junio en un domicilio en San Antonio de Tepezalá.

El ofendido se encontraba en su casa cuando escuchó que llamaban a la puerta, por lo que fue a abrir, pero al hacerlo lo empujaron fuertemente y lo derribaron al piso, tras de lo cual los tres hampones ingresaron a la finca.

Estos lo amagaron con pistolas y le ordenaron que les diera todo lo de valor que tuviera, pero lo golpearon, lo amarraron de pies y manos y le cubrieron la boca, hurtándole herramienta varia, que se llevaron en una carretilla.

Días después, el ofendido se dio cuenta que su herramienta la vendieron en diferentes negocios de la comunidad, pero como lo amenazaron para que no diera parte a las autoridades no hizo nada.

Las víctimas guardaron silencio ante los violentos atracos sufridos, pero al enterarse que los dos sujetos y la mujer ya estaban detenidos, los identificaron plenamente como los que los asaltaron y por ello acudieron a denunciarlos para que sean castigados con todo el peso de la ley.