AGUASCALIENTES, AGS.-  Nuevamente en una oportuna intervención, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, evitaron una extorsión telefónica, en la que personas mal intencionadas se comunicaron con los familiares de una mujer, exigiéndoles una fuerte cantidad de dinero a cambio de no hacerle daño, debido a que supuestamente la tenían privada de su libertad.

Los hechos se registraron cuando una persona de sexo masculino recibió una llamada telefónica del número 477 1170 191 en la que un sujeto le mencionó que tenía a su hermana de nombre Lucía Angélica privada de su libertad y que si quería volverla a ver con vida, debía depositar lo más pronto posible 200 mil pesos.

La llamada lo desconcertó por lo que inmediatamente intentó ponerse en contacto con su hermana quien en ningún momento le contestó las llamadas, situación que aumentó su preocupación, por lo que contactó a su sobrina, hija de la persona que supuestamente estaba privada de su libertad.

La joven, refirió que en esos momento su progenitora debía encontrarse en su lugar de trabajo por lo que se trasladaron al mismo, en donde sus compañeros les hicieron saber qué minutos antes había salido sin decir  a donde y no aún había regresado.

Fue en ese momento cuando decidieron reportar lo sucedido al número de emergencia 9-1-1, por lo que policías estatales acudieron a entrevistarse con ellos, indicándoles que podría tratarse de una extorsión por lo que les sugería no realizar depósito alguno.

Posteriormente dio inicio un operativo de localización en el que incluso los familiares abordaron las patrullas para recorrer plazas públicas, parques y centros comerciales cercanos en donde pudiera estar su familiar.

Minutos después, al desplazarse sobre la avenida Siglo XXI y De Los Maestros, observaron a la mujer que supuestamente estaba privada de su libertad, caminando, por lo que inmediatamente sus familiares descendieron de las unidades, confirmando que se encontraba en perfectas condiciones.

Al ser entrevistada, la madre de familia refirió que minutos antes, recibió una llamada telefónica en la que un individuo le indicó que pertenecía a un grupo del crimen organizado y le ordenaron que saliera de su lugar de trabajo  y se alejara, además de que no contestara ninguna llamada telefónica o de lo contrario sus familiares pagarían las consecuencias.

Finalmente, los oficiales les indicaron como proceder, además de que les brindaron el apoyo de trasladado a su destino.