COSIO, AGS.- Tras salir de su casa sin que nadie se diera cuenta, un niño de un año y medio de edad llegó al Río San Pedro, en esta cabecera municipal, y cayó al agua, por lo que fue arrastrado por la corriente alrededor de 200 metros y murió ahogado.

Al darse cuenta de su desaparición, sus familiares comenzaron a buscarlo y poco después lo hallaron en la orilla del río, pero ya sin vida.

La tragedia ocurrió alrededor de las dos de la tarde del pasado domingo 29 de septiembre en la comunidad Santa María de la Paz, en Cosío.

El menor fue vecino de la calle Francisco Villa de dicha población, donde habitaba con su madre, de 26 años de edad, otros menores, su abuela y una de sus tías.

Todos ellos se hallaban en el inmueble cuando en determinado momento la mamá del infante salió para ir a la tienda, aprovechando que su hijo estaba jugando con los otros menores de edad.

Sin embargo, al ver que su madre salía de la casa, el niño decidió ir tras ella, sin que su abuela y su tía se percataran de ello.

La mamá del niño tampoco observó que su hijo salió tras ella, por lo que fue a la tienda como si nada.

Ya en la calle, el menor caminó alrededor de 30 metros y llegó al Río San Pedro, cayendo accidentalmente al agua, por lo que fue arrastrado por la corriente y pereció ahogado.

Instantes después, su abuela se dio cuenta de su ausencia y al preguntarles a los demás niños por él, le dijeron que se había ido con su mamá a la tienda.

Sin embargo, en esos momentos regresó la joven y le preguntaron por el niño, contestándoles que ella no se lo llevó.

Al ver que no estaba en la casa, decidieron salir a buscarlo y llegaron al río, recorriendo la orilla hasta que lo encontraron a una distancia de 200 metros, aún en el agua y boca abajo, por lo que lo rescataron y solicitaron ayuda a los servicios de emergencia.

Al lugar acudieron oficiales de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Cosío y paramédicos del ISSEA, que revisaron al menor de edad y confirmaron que ya había fallecido a causa de una asfixia por sumersión.

La tragedia fue confirmada a la Policía Ministerial, por lo que al lugar acudieron el Ministerio Público, que dio fe de la muerte del niño, agentes del Grupo Homicidios, que realizaron las primeras investigaciones de la tragedia, y peritos de Servicios Periciales, que se encargaron del levantamiento del cadáver para su traslado al SEMEFO para la práctica de la necropsia de ley.