AGUASCALIENTES, AGS.- Óscar Fernando González Martínez, empresario automotriz, fue otra vez fue detenido por agentes de la Policía Ministerial en cumplimiento a una segunda orden de aprehensión que le giró el juez de Control y Juicio Oral.
Tras su detención, registrada este sábado al mediodía en el restaurante del Hotel Marriot, el empresario fue ingresado al CERESO Aguascalientes, aunque las autoridades ministeriales no habían informado el delito por el que se le acusaba.
González Martínez había sido arrestado por primera vez el pasado miércoles 18 del presente en atención a una orden de aprehensión que se le giró por el delito de fraude en agravio de, por lo menos, 20 personas y cuyo monto ascendió a 30 millones de pesos.
Sin embargo, recuperó su libertad al día siguiente debido a que contaba con un amparo, aunque la Fiscalía General del Estado, a través del agente del Ministerio Público, solicitó al juez de Control una nueva orden de aprehensión y ésta le fue concedida, por lo que otra vez volvió a ser apresado.
Óscar Fernando resultó ser propietario de la agencia automotriz Nissan López y González, S.A. de C.V.
De acuerdo a las investigaciones realizadas por las autoridades ministeriales, Óscar Fernando cometió el millonario fraude en complicidad con su hijo Óscar González Obregón, que actualmente se encuentra prófugo de la justicia y se sospecha que está en Estados Unidos.
Las víctimas del fraude resultaron ser socios de la empresa Comercializadora Financiera Automotriz (COFIA), S.A. de C.V.
Según se informó, padre e hijo abrieron dicha empresa y reunieron a decenas de socios para que invirtieran en los financiamientos de vehículos de la agencia Nissan López y González.
Trascendió que algunos de los socios invirtieron todos sus ahorros, que alcanzaron los 7 millones de pesos.
Durante un tiempo, dichos socios estuvieron recibiendo atractivos intereses, aunque posteriormente, sin previo aviso, se les suspendieron los pagos de los intereses generados por sus inversiones.
Al no tener respuesta sobre la falta de los pagos, los socios procedieron legalmente en contra de padre e hijo, a quienes denunciaron ante el agente del Ministerio Público, que inició una carpeta de investigación.
Las pesquisas realizadas revelaron que Óscar González Obregón comenzó a utilizar para su beneficio personal el dinero obtenido de los intereses generados por las inversiones de los socios.
El caso fue turnado a un juez de Control y Juicio Oral Penal, que giró órdenes de aprehensión en contra de padre e hijo por el delito de fraude tras demostrarse el perjuicio en agravio de 20 personas y por un monto de 30 millones de pesos.
Incluso, el año pasado, un juez federal congeló una cuenta de 10 millones de pesos que tenía Óscar Fernando González Martínez, pero tras quedar al descubierto la magnitud del fraude, dicho dinero no alcanzó para resarcir el daño a los agraviados.
Una vez que se obtuvo la mencionada orden de aprehensión, agentes de la Policía Ministerial organizaron un operativo para darle cumplimiento y el pasado miércoles, al filo del mediodía, se trasladaron al edificio Terzetto, localizado sobre el boulevard Miguel de la Madrid Hurtado, donde ubicaron y detuvieron a Óscar Fernando González Martínez.
Sin embargo, el abogado particular del empresario se presentó ante el juez para exigir su liberación debido a que contaba con un amparo de la justicia federal, por lo que fue puesto en libertad, aunque